Hoy, les mostramos algunas de los desarrollos de generación de energía alternativa que encontramos en nuestro departamento.
Energía solar
El calor solar puede aprovecharse de muchas formas, una de ellas es para el calentamiento de agua, sistema que se utiliza en el Hospital Santa Mónica y algunos hoteles de Pereira, Dosquebradas y Santa Rosa.
Emilio López Marulanda, ingeniero mecánico y responsable de decenas de proyectos en ese sentido desde hace 25 años, explicó que el sistema consiste en la colocación de unos tanques de almacenamiento de agua en acero inoxidable, conectados a los paneles solares, compuestos en vidrio y aluminio, por medio de tuberías de cobre.
"Con mantenimientos mínimos, se puede disfrutar de esta tecnología por más de veinte años a un costo de operación casi nulo y recuperando la inversión inicial en año y medio", indicó.
Su más reciente proyecto está ubicado en un hotel próximo a inaugurar, donde Rosalba Valencia, una de sus funcionarias expresó que "tenemos una experiencia de cinco años, con otro hotel en Santa Rosa de Cabal, que ha sido exitosa en funcionamiento y economía".
Además, el hotel evitará emisiones de gases de efecto invernadero en una cifra aproximada de 45.000 kg de CO2 al año, correspondientes a 22 mil metros cúbicos de gas natural que dejará de utilizar.
Por otro lado, en la Universidad Tecnológica de Pereira, se usan tres paneles solares fotovoltaicos, es decir, para producir energía eléctrica, cada uno de los cuales está conectado a una batería.
Por medio de un inversor, la energía recogida, aproximadamente 12 vatios de corriente directa es convertida a 110 vatios de corriente alterna para alimentar un computador en el planetario. La energía almacenada en las baterías permite que el ordenador funcione por cinco horas cuando no hay sol.
Ingenio Risaralda
El Ingenio Risaralda tiene su propia central de generación de energía eléctrica, la cual es producida a base de bagazo de caña.
La biomasa es incinerada en unas calderas, generando vapor que mueve unos turbogeneradores que entregan cerca de nueve mil kilovatios.
Esta energía se lleva a cada uno de los procesos que ejecuta la empresa. Cuando quedan excedentes de energía, son inyectados al sistema de interconexión nacional.
Con ello la entidad ahorra $1.500 millones al año en consumo de energía eléctrica y obtiene cerca de $50 millones por venta de excedentes de energía.
Según el ingeniero Eladio Enrique Castro, director de electricidad del Ingenio, la generación de energía en el sistema eléctrico nacional emite 0,3415 tCO2 por cada MWh (Megavatio) generado. En el año 2008 el Ingenio suministró a la red 7.578 MWh, desplazando energía de ésta y logrando una reducción efectiva de 2.588 tCO2.
En el campo
Por su parte, la Carder, está adelantando el proyecto piloto "Sembrando calor de Hogar", en la zona rural de Dosquebradas, Santa Rosa de Cabal, La Virginia, Marsella y La Florida.
Se trata de la construcción de hornos eficientes y huertos leñeros a 14 familias.
"Se va a construir fogones que aprovechen efectivamente el poder calorífico, y un huerto leñero con especies de mayor crecimiento y más poder calorífico, para lo que se les va a enseñar cuales son las especies que deben utilizar", afirmó el ingeniero Hugo Hincapié, interventor del proyecto.
El objetivo de este plan, el cual ya fue implementado con éxito en San Antonio del Chamí es evitar la tala indiscriminada de bosques y reducir las emisiones de CO2.
Otra iniciativa en materia de alternativas para generación de energía es el gasificador, un dispositivo para quemar madera realizado por el docente de la UTP Carlos Augusto Estrada, el cual convierte el humo generado por la quema, en gases de combustión que pueden ser aprovechados como el gas natural. Este dispositivo podría ser usado en las industrias y en el campo.
Al igual que la mayor parte del país, Pereira tiene una ubicación privilegiada dentro de la banda solar por estar cerca del Ecuador. En su casco urbano recibe en promedio 4,1 kilovatios hora por metro cuadrado por día y en el sector de Cerritos, se reciben 4,7 kw, cifra relativamente alta, disponiendo abundante y uniformemente durante todo el año del recurso solar que podría utilizarse para ahorrar altos porcentajes de gas y electricidad.
El dato
La Carder estima que en la zona rural una de cada tres familias cocinan con leña porque la situación económica no les permite usar gas, electricidad u otro servicio por el que tengan que pagar.